El protestantismo continúa siendo la confesión no católica con más centros de culto en Cataluña

El protestantismo continúa siendo la confesión no católica con más centros de culto en Cataluña
El protestantismo continúa siendo la confesión no católica con más centros de culto en Cataluña

El pluralismo religioso forma parte de la nueva realidad catalana y hay que aceptarlo. Es el mensaje que transmiten desde la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat en la última actualización del Mapa religioso de Cataluña, publicada a finales de abril de 2021 y en la que se contabilizan hasta 14 confesiones diferentes. “La modernización de una sociedad no implica, de facto, la desaparición de la religión. En todo caso, la modernización de una sociedad genera pluralismo”, han señalado desde la institución

La nueva edición del mapa es más dinámica a nivel visual, e incluye una figura interactiva del territorio catalán con los datos divididos por municipios. Según esta última actualización, en Cataluña hay 914 lugares de culto menos que hace un año, pasando de los 8.165 registrados en el último documento a los 7.251 de ahora. Hay que señalar que estas cifras han incluido la renovación del número de iglesias católicas, que no se actualizaba desde 2013, y que es lo que provoca el cuantioso descenso en la cantidad de centros de culto.

Hace ocho años se contabilizaban 6.701 parroquias católicas en toda Cataluña, y según los últimos datos ahora hay 5.802. Es decir, 899 menos. El mapa también indica que hay ocho iglesias evangélicas menos que hace un año, pasando de 796 a 788. En el mismo periodo de tiempo también se han cerrado cuatro salones del reino de los Testigos de Jehová, pasando de 119 a 115, tres centros budistas, quedando ahora 68, y dos iglesias mormonas, de las que hay 13 en todo el territorio catalán.

#A1c#[photo_footer]Figura interactiva incluida en el último Mapa religioso de Cataluña, con la información de cada municipio. / Direcció General d’Afers Religiosos[/photo_footer]


Los evangélicos siguen siendo la minoría religiosa con más presencia en Cataluña

A pesar de perder ocho centros de culto respecto a la última edición del mapa, el cristianismo protestante y evangélico sigue siendo la minoría religiosa que más ha crecido en Cataluña. Hace diez años contaba con 600 iglesias en todo el territorio, mientras que hoy son 788. De hecho, el último barómetro de la religiosidad en Cataluña sitúa la población evangélica catalana en un 7% del total, muy por encima del 2% registrado en el conjunto de España.

“Se trata de la tradición religiosa que ha tenido un crecimiento más destacado en las dos últimas décadas, y es la confesión que ha creado más centros de culto durante todos estos años”, subrayan desde Asuntos Religiosos.

Así lo muestra la comparación con otras de las minorías religiosas que también han crecido en Cataluña. La que más lo ha hecho en el último año, en términos de lugares de culto nuevos, es el hinduismo, que ha abierto cuatro nuevos centros. Sin embargo, cuenta sus comunidades activas en el territorio catalán en 30. 

Durante el último año también se han abierto en Cataluña una mezquita y una iglesia adventista nuevas, pero también en el caso del islam y de los adventistas del séptimo día hay mucha diferencia respecto a la presencia del protestantismo, con 284 y 26 lugares de culto respectivamente.

Invisibilidad, labor social y cooperación interreligiosa

Desde la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat también han publicado una serie de conclusiones a modo de análisis de las tendencias que reflejan los datos. Entre otras cosas señalan que aunque la diversidad religiosa tiene un largo recorrido en Cataluña, no ha sido hasta los últimos años que se ha comenzado a normalizar. “Todavía hoy muchas comunidades reclaman la posibilidad de ejercer plenamente los derechos recogidos en diferentes normativas, como la Ley Orgánica de Libertad religiosa o lo acuerdos de 1992 entre el Estado y algunas confesiones minoritarias”, dicen.


También consideran que el crecimiento de las minorías viene marcado por “el aumento de la inmigración”, y matizan “el proceso de institucionalización” en el que se encuentra inmersa la diversidad religiosa en Cataluña, que “se hace evidente en la arquitectura de los lugares de culto, que se caracteriza por hacerlos invisibles de la esfera pública”. En este sentido, cabe recordar que la Generalitat comenzó a aplicar en octubre de 2020 la polémica Ley de Centros de culto tras una moratoria de diez años y sin que parte de esos lugares tengan todavía la capacidad para adaptarse a la normativa.

También se destaca “el papel clave” de los centros de culto “como espacios de sociabilidad en el marco de las confesiones minoritarias”, su rol como “impulsores de una intensa labor social” y “el aumento de las relaciones interreligiosas entre comunidades entre los últimos diez años”, que ha servido, dicen, para establecer redes de diálogo.