Los cristianos noruegos, obligados a repensar su papel en la sociedad ante unas nuevas elecciones

Los cristianos noruegos, obligados a repensar su papel en la sociedad ante unas nuevas elecciones

Los noruegos escogerán un nuevo parlamento el lunes 13 de septiembre, y lo único que parece claro es que se necesitará nuevamente un gobierno de coalición.

Los 5,4 millones de habitantes del país nórdico (que no es miembro de la Unión Europea) tienen prioridades diversas y se espera que hasta nueve grupos políticos puedan sentarse en el Storting, el parlamento nacional.

Las encuestas muestran que, después de ocho años de gobiernos conservadores, una coalición de izquierdas estaría cerca de gobernar.

Una sociedad que envejece y el futuro de las zonas rurales

“El cambio climático se ha convertido en un tema bastante importante a raíz del reciente informe de la ONU, y en relación con eso, existe un debate sobre el futuro de la industria petrolera noruega, que ha sido muy importante para la economía nacional en los últimos 50 años”, ha explicado el periodista cristiano Tore Hjalmar Sævik a Evangelical Focus.

Hay muchos otros temas sobre la mesa, como “la sostenibilidad de la sociedad del bienestar, con una tasa de natalidad de solo 1,48 hijos por mujer en 2020”, y la “relación entre las zonas urbanas y rurales”, ya que cada vez “más personas se están mudando a las ciudades”. Noruega tiene una extensión geográfica comparable a la de Italia pero menos población que Suiza.

A pesar de su larga historia cristiana, Noruega está experimentando una rápida secularización. “Los valores cristianos explícitos se están volviendo más desconocidos y controvertidos”, y esto se ve claramente en la conversación pública sobre la sexualidad (especialmente los temas LGTBIQ+) y la bioética. También en educación, con la propuesta gubernamental de prohibir la distribución de Biblias en las escuelas. Establecer centros educativos cristianos y otras instituciones privadas pronto también podría ser más difícil.

“Estas cosas son motivo de preocupación entre los cristianos teológicamente conservadores. Hay cambios culturales que se vienen produciendo desde hace mucho tiempo, pero que se han acelerado en las dos últimas décadas”, dice el periodista que trabaja para el diario noruego Dagen. “Cuando yo estaba en la escuela en las décadas de 1980 y 1990, todavía teníamos el cristianismo como asignatura y usábamos canciones cristianas en mi pequeña escuela pública en la costa occidental. Pero este tipo de cosas han desaparecido mucho antes en zonas más urbanas y plurales”, añade.

¿Cómo votarán los cristianos?

Entre los que se describen a sí mismos como cristianos comprometidos, no todos votarán igual en las elecciones. Hay creyentes comprometidos en todos los partidos principales. “Algunos argumentarán que las políticas de izquierda se corresponden con valores cristianos como la igualdad y la justicia, otros dirán que las políticas de derecha se corresponden con la libertad y la oportunidad”, señala Tore Hjalmar Sævik.

“Las actitudes varían mucho entre los cristianos” cuando se trata de “cuestiones que son más controvertidas en una sociedad occidental liberal, como el aborto (varios partidos de izquierda quieren ampliar el límite de 12 a 18 semanas), la comprensión de la libertad religiosa, el papel del Estado, el género y la sexualidad y, hasta cierto punto, la inmigración”, dice.

#A1c#[photo_footer]Bergen es una de las ciudades principales de la costa oeste. / A. Aletti, Unsplash.[/photo_footer]

En otros temas, como el cuidado del medio ambiente, la justicia social y la erradicación de la pobreza, parece haber mucho más acuerdo entre los creyentes.

En un país con una fuerte tradición protestante, ahora solo el 3% de los noruegos asiste a una iglesia al menos una vez al mes. De estos, aproximadamente la mitad votó por el Partido Demócrata Cristiano, según una encuesta publicada por Dagen hace un año.

La supervivencia del Partido Demócrata Cristiano

El Partido Demócrata Cristiano (KrF, por sus siglas en noruego) es relativamente conservador en las políticas sociales y centrista en las fiscales. “Tiene casi cien años y surgió de los movimientos de avivamiento en la iglesia baja de la costa oeste de Noruega, una fuerza cultural fuerte en ese momento. Pronto, el partido se convirtió en el hogar de cristianos de una gama más amplia de tradiciones”, explica el periodista.

Actualmente, el KrF es el socio menor de la coalición del gobierno saliente, y contaba con 8 escaños. Pero su apoyo podría caer ahora por debajo del umbral necesario del 4% que se requiere para la representación parlamentaria.

“El perfil de votante del KrF es una mujer preocupada por asuntos sociales que va a la iglesia y está en la segunda mitad de su vida”, describe Tore, aunque “por supuesto, no todos los votantes están en esta categoría”.

La lucha del Partido Demócrata Cristiano por la supervivencia política ha sido uno de los temas sobre los que últimamente ha informado el periodista en sus reportajes. “Muchos cristianos están preocupados, pues temen que se silencien perspectivas importantes si este partido deja de estar representado”, apunta.

Un momento para repensar la relación de la iglesia con la cultura

Los cristianos comprometidos de Noruega se enfrentan a un momento de incertidumbre. “Creo que los cristianos teológicamente conservadores se dan cuenta cada vez más de que es necesario tener en cuenta los cambios culturales profundos que se dan en la sociedad. Es necesario pensar en cómo es posible comprometerse con una sociedad más diversa y plural, donde la religión organizada es considerada por muchos con un alto grado de escepticismo”, dice Hjalmar Sævik.

“Pero este también podría ser un período de reflexión y de evaluar qué es realmente una convicción cristiana y qué consecuencias debe tener en nuestro entorno”, concluye.

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